Esquemas de trabajo más humanos, hechos por y para humanos

Nuestros días están llenos de decisiones. Cómo gestionamos nuestra carrera, nuestro equipo, nuestras familias, nuestras vidas… Miles de decisiones, altamente racionalizadas pero en su mayoría tomadas desde la emoción.

Al hablar de un viaje, algunas decisiones son más prácticas (¿hoy me voy en bus, tren o coche?); algunas más relevantes  (¿neumáticos de invierno o regulares?); algunas pueden ser evidentes (¿en qué dirección he de conducir?) y algunas altamente injustas (¿causo un asistente deteniéndome  o atropello a ese pajarito que se ha atravesado en el camino?).

Cuando se trata de un viaje interior, las cosas se empiezan a complicar, pero ganamos experiencia a medida que aprendemos a adaptarnos y a asumir más riesgos… ¿En serio? No necesariamente, todos lo sabemos. Una vida ocupada se resuelve implementando rutinas, haciendo las cosas que se supone que debemos hacer, lo que todos hacen para encajar en el modelo social actual.

¿Cuántas veces te has cuestionado si las vacunas son realmente necesarias y beneficiosas? ¿Alguna vez has considerado no enviar a tus hijos al colegio? ¿O dejar ese trabajo de 8 a 5 que te está enloqueciendo y empezar algo que realmente te guste? Se supone que debemos estudiar, trabajar, formar una familia… y entonces… ¿qué sigue? Si eres un hombre probablemente tu lista continuará con el verbo “trabajar” . Si eres mujer… no es necesariamente así. Lo que se espera de las mujeres es aún un misterio, al menos visto desde una perspectiva práctica. Estudia mucho, consigue ese trabajo maravilloso, sigue aprendiendo continuamente y asciende a posiciones cada vez más altas. Luego, cuando tus 30’s se acercan, el tic-tac empieza a hacerte eco en el cuello. Tanto trabajo no te deja tiempo para lo demás… Pero te encanta tu trabajo… y tienes casi 10 años para convertirte en madre dentro de los estándares seguros de fertilidad. Si, allí es cuando la injusticia aparece. Tu reloj interno, tu instinto, empiezan a competir con la expectativa externa de lo que es el éxito.

¿Por qué pasa esto? Muy fácil. Porque estás en la cima de tu trayectoria profesional justo a medida que tu fertilidad disminuye. Y a medida que van pasando los años, tu valor profesional aumenta, mientras que las posibilidades de ser madre disminuyen drásticamente.

Pero espera… ¿por qué pasa eso, de nuevo?

La maternidad, entendida como un mero acto reproductivo, es un tema de diseño fisiológico. No podemos cambiar el hecho de ser nosotras, y no los hombres, las que estamos diseñadas para dar a luz a los seres humanos, y proveerles cuidado cercano en las etapas tempranas de su vida.

Hace algún tiempo aprendí que la mejor manera de envasar en un recipiente muchos objetos de diferentes tamaños es meter los objetos más grandes primero, y luego acomodar los pequeños a su alrededor.. Básico, ¿verdad? Entonces, ¿por qué no hacemos lo mismo con nuestras vidas? Si la fisiología no puede cambiarse, ¿por qué estamos dándole prioridad a la carrera profesional, que tendría que ser quien se acomode alrededor de los “grandes objetos” de nuestra vida?

Sí, como humanos altamente influenciados por la industrialización del siglo pasado, fuimos nosotros los que inventamos los esquemas de trabajo actuales y nos enfocamos desde entonces a ser más eficientes, más productivos, haciendo que el único objetivo de la empresa  (y por tanto de los empleados) sea generar ingresos al menor coste posible, por tanto aumentar las ganancias de los accionistas, quienes también eran humanos (al menos hasta la última vez que los vi!).

Así que…, acordamos este modelo de trabajo y vida hace tanto tiempo, que dejamos de preguntarnos si es válido referirnos a los seres humanos como recursos, des-humanizando su naturaleza y convirtiéndose en piezas simples y dispensables dentro de un sistema productivo.

¿Es eso realmente lo que está empujando la decisión de las familias de países desarrollados como España, donde 1 de cada 4 mujeres prefiere tener una carrera que ser madre, dejando a las otras 3 con menos de 2 hijos cada una, reduciendo la jornada y los ingresos mientras observan cómo su progresión de carrera (y de ingresos) se frena abruptamente? Nos quedamos con una generación que trabaja duro y está envejeciendo, no siendo capaces de alcanzar la tasa mínima de reemplazo de 2:2.

Sólo cuando, como humanos artífices de nuestro destino, entendamos que va en contra de nuestra propia naturaleza e interés como sociedad penalizar a los profesionales por tener hijos y desear compartir tiempo con ellos, sólo en ese punto seremos capaces de proponer soluciones que permitan alcanzar un equilibrio real. Hasta entonces, cualquier conversación sobre flexibilidad , trabajo por objetivos (en lugar de presentismo), trabajo remoto y compartido y todos los conceptos alrededor del Futuro del Trabajo serán solo eso: un futuro inalcanzable.

¿Quieres tomar un rol activo para diseñar un nuevo modelo social más humano?

.

– Piensa sobre las posibilidades que puedes tener como individuo dueño de tu tiempo, de tu conocimiento, de tu experiencia y habilidades.

– Ahora vuelve al modelo actual de venta de tu tiempo, conocimiento, experiencia y habilidades a un único empleador que te exige ritmos maratonianos por lo menos 12 horas al día.

– Si la palabra “Flexibilidad” cruza tu mente al pensar en la transición de un estado al otro, entonces estás conectado con el propósito de Wisar: Vidas equilibradas, trabajadores altamente motivados, paternidad y maternidad felices: niños más felices, una sociedad más humana diseñada por y para seres humanos.

Como empleador, ¿has explorado lo suficiente otras maneras de ofrecer a tus empleados flexibilidad laboral?

.

– ¿Realmente necesitas a tus empleados en tu oficina tantas horas al día?

– ¿Qué pasaría si tus empleados trabajaran a su propio ritmo y cumplieran los objetivos aún cuando no estén permanentemente sentados en su despacho?

– Ese puesto de trabajo, ¿realmente requiere 8 horas diarias (y más)? ¿Podría hacerse ese trabajo en menos tiempo si quien está a cargo es un profesional altamente eficiente remunerado en función de su contribución al negocio y no por el número de horas que le dedique?

– ¿Hay algún rol de relevancia dentro de tu compañía que pudiera ser desarrollado por dos personas compartiendo el mismo puesto de trabajo, con uno trabajando de mañanas y otro de tardes, o incluso complementándose para dar soporte permanentemente en días no consecutivos?

El futuro empieza ahora, creémoslo juntos explorando posibilidades! Comparte con nosotros tu visión y evalúa la viabilidad de modelos de trabajo innovadores.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]