is the future of work flexible?

¿Es el trabajo flexible el futuro?

Maria Lopez Fontanals    (Posted: Abril 24, 2018)
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Cuantas veces habremos oído eso de “no está bien visto salir del trabajo antes que mi jefe”, “no entiendo por qué tenemos estas jornadas interminables en la oficina” o “es imposible conciliar mi vida familiar con el trabajo”.

Comentarios en esta línea son comunes aquí y allá. Como lo son todavía y por desgracia, las jornadas laborales de 12 horas, sin un aumento proporcional en la productividad[1], o la enorme dificultad de encontrar equilibrio entre nuestra vida personal y profesional.

Si comparamos con el inicio de la revolución industrial que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XVIII,y que dio forma a los modelos de trabajo que conocemos, el panorama empresarial ha cambiado en parte, está claro.

La modalidad de cultura empresarial basada en el trabajo vertical, cada vez más y de manera gradual, va cayendo en desuso,en gran medida gracias a las facilidades de comunicación que trajo consigo la introducción de internet a finales de los años 1990s.

Sin embargo, la flexibilidad y el trabajo orientado a la familia no es todavía la norma y en demasiadas ocasiones no forman parte de la estrategia empresarial.

El panorama varía según la cultura empresarial y social de cada país. En Estados Unidos, por ejemplo, un 36 % de los trabajadores no tienen contrato como empleado, estableciendo así una relación proveedor-cliente en lugar de empleado-jefe.

Se estima que en el año 2027, habrá en Estados Unidos más trabajadores autónomos que empleados de empresas.

Por su parte, los países nórdicos como Islandia, Holanda, Suecia y Finlandia destacan por la flexibilidad en los horarios para permitir la conciliación de familia y trabajo, particularmente beneficiosos para padres y madres profesionales.

En el caso de Suecia, por ejemplo, las bajas por maternidad y paternidad igualitarias son de 480 días, mientras que en España, la madre cuenta con 112 días (16 semanas) y el padre 15, muy lejos de la media de Europa, donde la baja maternal se sitúa en 28 semanas (196 días).

En la mayoría de los casos, sin embargo, las situaciones son bien diferentes a pesar de que, como muestran numerosos estudios, la flexibilidad en el puesto de trabajo incrementa la felicidad del trabajador lo cuál se traduce en aumentos de productividad, y mejora en los resultados del negocio y fomenta el equilibrio entre su vida profesional y personal.

Otras investigaciones revelan también que un 86% de los trabajadores reconocen ser más productivos y más comprometidos con su trabajo cuando pueden equilibrar las demandas laborales con las de su vida privada.

Los últimos tiempos además, en los que la movilidad laboral está a la orden del día, el mundo de la empresa se enfrenta de manera frecuente a la lucha por mantener el talento, por evitar que sus empleados más preciados cambien de trabajo en busca de mejoras laborales y de calidad de vida.

Una situación que obliga, de manera cada vez más frecuente, a implementar estrategias que cuiden del personal, se preocupen de hacerles más felices en su puesto de trabajo y motivados para velar por la salud del negocio.

En este panorama, el trabajo flexible se convierte de manera obvia en una opción saludable, además de rentable, para la empresa y su economía.

De hecho, Timewise, una reconocida consultora dedicada a la investigación sobre el trabajo flexible, reveló el año pasado que las empresas que se resisten a impulsar estrategias de flexibilidad y conciliación y que mantienen patrones tradicionales de trabajo se encuentran en riesgo de perder a sus mejores trabajadores.

remote team

Pero, ¿en que consiste exactamente el trabajo flexible?

Hace unos años, hubiéramos definido un trabajo flexible como aquel que nos permitía jornadas de trabajo de 8 a 15 h, por ejemplo. Pero hoy, trabajar de manera flexible significa además muchas otras cosas y reconoce modalidades diversas.

Según Shawn Murphy, escritor y defensor del optimismo en el puesto de trabajo, la flexibilidad laboral se da cuando “el negocio lleva a cabo prácticas que promueven la libertad entre sus empleados. La libertad se centra en dejar que los empleados hagan mejor su trabajo de una manera que se alinee con sus necesidades”.

Una modalidad de trabajo que tiene como objetivo conseguir que los empleados tengan a la vez confianza y poder de decisión para desempeñar sus tareas, trabajando por ejemplo con objetivos y estrategias claras pero sin una presión y control constantes.

Algo que se puede conseguir a través de horarios flexibles, semanas laborales comprimidas, oferta de puestos a tiempo parcial o el trabajo en remoto que permite desarrollar las tareas desde cualquier parte del planeta, entre muchas otras.

Un gran número de empresas en U.S., como Zapier, Arkency, Buffer o la propia FlexJobs, plataforma especializada en la búsqueda de empleo flexible, trabajos a tiempo parcial y trabajo independiente, entre otras, cuentan con equipos 100% en remoto.

Propuestas que fomentan al mismo tiempo la confianza y la autonomía del trabajador.

Pero, ¿cómo vamos a construir una cultura del trabajo flexible? ¿es el trabajo flexible el futuro? Y si es así, ¿cómo vamos a conseguir que los líderes cambien su mentalidad conservadora y apuesten por modalidades más flexibles de trabajo? Y ¿cómo se van a adaptar los profesionales a este nuevo escenario?

Seguramente se trate de una ardua tarea que debemos construir entre todos, y más en según que sectores, ámbitos geográficos o culturas.

Como ya hemos visto, las estadísticas demuestran que el trabajo flexible, la conciliación familiar y el trabajo en remoto construyen empleados y trabajadores más felices.

Asimismo, los beneficios son evidentes en favor de la empresa. Menos esfuerzos económicos dedicados a la contratación y menos gastos derivados directamente de las instalaciones y oficinas.

Apostar por patrones de trabajo más flexibles ayuda a las empresas a mantener el talento y reforzar los vínculos entre sus trabajadores y el negocio. Además de crear equipos más diversos, entregados y mucho más productivos.

Pero además, y de acuerdo con un estudio realizado por Flexing It para definir el trabajo del futuro en el 2030, “el trabajo independiente y el trabajo virtual serán una realidad en aumento”.

Nuevas formas de trabajo que en un futuro no muy lejano formarán parte de la cotidianeidad empresarial y laboral.

Según el informe sobre el Futuro del Trabajo del WEF (Davos 2016), la denominada Cuarta Revolución Industrial, supondrá en los próximos años un cambio brusco en los escenarios del mercado laboral así como las habilidades necesarias para prosperar en este nuevo panorama.

“Campos que anteriormente se encontraban inconexos como la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, la robótica, la nanotecnología, la impresión tridimensional y la genética y la biotecnología causarán trastornos generalizados no solo a los modelos comerciales sino también a los mercados laborales los próximos cinco años, con un enorme cambio previsto en las habilidades necesarias para prosperar en este nuevo escenario”.

Hoy los líderes empresariales no siempre arriesgan a la hora de apostar por este tipo de cambios porque siguen sintíendose más cómodos controlando en directo el trabajo de sus empleados y sabiendo que pueden realizar un seguimiento en cualquier momento durante el horario de oficina.

Además, este cambio de paradigma implica modificaciones en los sistemas de gestión de las empresas. Modelos organizativos y de automatización que permitan a su vez alcanzar los objetivos de negocio así como las necesidades de sus empleados.

El empleado por su parte, requiere también de un cambio de actitud asumiendo mayores grados de autogestión con los que no cuentan al crecer profesionalmente en ambientes de trabajo basados en el presentismo.

Es conocida además, la falta de implicación por parte de los empleados juniors que tienen dificultades a la hora de sentirse parte de la empresa. Aspecto que los negocios deben también superar a través de políticas que fomenten la retención de talento a la vez que estén alineadas con los objetivos de la organización.

Probablemente, no todos los puestos de trabajo pueden adaptarse a patrones de trabajo flexible. Seguramente tampoco todos los perfiles profesionales e individuos están preparados o se encuentran en disposición de asumir esta modalidad laboral, bien por falta de costumbre, creencias culturales o métodos de trabajo.

Es obvio que el trabajo flexible es una modalidad laboral que todavía tiene que hacer frente a grandes desafíos, por parte de empresas como de profesionales.  De lo que no cabe duda es que se trata de una apuesta de futuro que mejorará el bienestar de los empleados y familias, y fomentará negocios más rentables y exitosos.

 

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[1] Según los datos de la OCDE, los españoles trabajaron una media de 1.691 horas en 2015 (320 horas más que los alemanes), con una productividad que alcanza el promedio de 36 € por hora, siendo la alemana de 55 €.

 

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